Si dios fuera negro
 

La cultura del “espotóculo”: una reflexión para el día de la mujer.

Ana Lazo Malig

La celebración del día internacional de la mujer, aparte de conmemorar a esas notables que luchan, lucharon y lucharán por un entorno más justo, debe invitar a la sociedad a erradicar los conceptos enfermizos de belleza femenina, que sólo acarrean enfermedades y desórdenes en aquellas que no encajan en dichos cánones. Los males asociados al modelo femenino imperante contribuyen también al estancamiento de la evolución de la mujer. Los desórdenes alimenticios llevan a la muerte al 10% de quienes los padecen - en su mayoría mujeres - y provocan secuelas físicas, sicológicas y sociales en quienes logran superarlos. 

Un cambio en la concepción de lo bello o su traslado a una forma más profunda de armonía es lo que se necesita para lograr la equidad sexual que tanto se anhela. El ministerio de sanidad de España ha dado un paso importante al tomar medidas concretas para la fabricación de ropa de mujer, diversificando tallas según peso y contextura. Tal vez sea un buen ejemplo a seguir para erradicar complejos y anorexias en nuestro país, donde la mayoría femenina no se caracteriza por tener avispadas cinturas ni extremidades extensas.

Un cuerpo sano no es el que luce más esbelto y huesudo, sino aquel que irradia energía y vitalidad. La delgadez extrema puede ser atractiva y cómoda para los diseñadores, ya que no se requiere mucha gracia para elaborar un vestido y colocarlo en un cuerpo que no tiene nada para disimular. Algunas pasarelas de Europa ya no aceptan sólo huesos, impidiendo seguir en carrera a mujeres que están demasiado famélicas. El desafío ahora es intentar llevar al lugar de modelo a las que tienen un cuerpo sano y normal, para contribuir en la diversificación del prototipo de lo hermoso que domina hoy.

 

Amor hueco: el nuevo reality de los chilenos(as)

Nuestro país pregona su catolicismo a los cuatro vientos. El cura Hasbún tenía su pedacito de fama en la televisión de la iglesia, así como lo tiene ahora el cura Medina y sus añejas posturas sobre la anticoncepción de emergencia y las incongruencias de la presidenta Bachelet frente al tema. ¿No es por lo menos criticable que sea el canal pontificio el que emite un reality donde representantes masculinos pelean y compiten por el “amor” de una mujer? La liviandad de la relación de pareja y del  amor como sentimiento profundo que deja ver el espacio no se aleja mucho de la tan satanizada pornografía. La única distancia está en la ausencia de las partes íntimas del cuerpo en primeros planos.

La corona de reina se posa en la cabeza de aquella mujer que da el mejor “espotóculo” de baile erótico- peristáltico, dejando a todas las soberanas de la historia boquiabiertas y pidiendo una explicación desde el más allá. Es que parece que para todo es necesaria la inflamación de ciertas partes de la anatomía femenina, menos la del cerebro, por supuesto. Esta ceremonia que embiste de nobleza a la mujer dotada es como el símbolo de lo que se debe erradicar. Los reinados deben ser también patrimonio de quienes poseen atributos que van más allá de lo corporal.

Los hombres parecen ignorar que no son los grandes beneficiados. Si bien es cierto que las  mujeres no tenemos nada de carne para ver en los medios de comunicación, ya que es el cuerpo femenino el que se usa para elevar el ráting, ellos son los eternos utilizados, los que víctimas de su instinto compran la mierda misma envuelta en papel de regalo si ella salió de un par de cachetes bien siliconados. La condición instintiva del macho le permite al sistema meterlos a todos dentro de un mismo saco, como seres sin identidad, que harán cualquier cosa -por humillante que sea- para ser elegidos por la rubia bonita.

Es increíble que todavía ninguno haya alzado la voz para expresar su repudio a la forma en que los medios conciben al hombre, una especie de prehumano insensible, que sólo puede ser convencido a través de un buen filete. ¿O será que la sensibilidad se asocia a la falta de hombría? ¿O será que de verdad no existe el macho sensible? ¿O será que es agradable que te conciban como un ente superficial y banal? Hay que tener algo diferente entre las piernas para saberlo.

 

El cambio climático que se viene

Nuestra esfera de agua y tierra vive, sin duda, momentos de cambio. Calores y fríos azotan lugares inesperados. El invierno boliviano causa estragos, la sequía cae sobre Chile y Buenos Aires se inunda bajo un fuerte temporal. Estados Unidos tiene a Barak Obama y Hillary Clinton en la carrera presidencial.  Kosovo logró su independencia. Mientras tanto las mujeres siguen esperando el cambio real, ya que el derecho a voto y la reducción de la jornada laboral no son suficientes. Tampoco lo es la igualdad en los sueldos por el mismo trabajo que realiza un hombre, ni la venta libre de anticoncepción de emergencia.

Todavía en Chile hay muchos asuntos por solucionar. La legalización del aborto, la incorporación de la mujer en los altos mandos públicos y privados y la posibilidad de que una mujer guíe a la Iglesia - ya que la doctrina católica declara a todos los seres humanos como iguales ante Dios - son algunos de los temas que deben estar en el pensamiento durante este ocho de marzo.

Según investigadores de la cultura maya, la historia dejará de escribirse el 2012. Es de esperar que para esa fecha ya se haya escrito que hombres y mujeres viven de manera armónica en la tierra, valorados por el peso de sus almas y no de sus cuerpos. Es de esperar que esos 21 gramos que nos dejan de acompañar al momento de la muerte, sean para entonces más importantes que el peso,  forma y contextura de nuestras carnes y huesos.  

 
Periodico latinoamericanista Giraluna